Una niña de 12 años muere haciendo botellón. ¿Dónde nos hacen poner el foco?

ene 13, 17 Una niña de 12 años muere haciendo botellón. ¿Dónde nos hacen poner el foco?

Una noticia así lo tiene todo para generar muchas visitas a los medios de comunicación por el morbo que suscita. Pueblo, niña, alcohol, coma etílico y muerte. Por lo visto hasta el jefe de Policía del municipio en cuestión dimite ya que el consistorio le impidió llevar a cabo a su plan anti-botellón.

¿Eliminar el botellón hubiera salvado a esta niña?

Puede ser que un día o dos, pero también es posible que los chavales se hubieran ido más lejos para evitar la policía. El asunto no es tanto el botellón si no todo lo que ha fallado previamente para que esta situación haya terminado así.

Según algunos medios de comunicación ya se habían producido incidentes similares con esta chica, la policía tuvo que llevarla a casa en estado ebrio en más de una ocasión. Con 12 años hay suficientes protocolos de actuación para trabajar. ¿Donde estaban los padres, los servicios sociales, la policía, el instituto, los médicos de atención primaria, los educadores del centro cultural?

Como siempre la prevención es determinante para que estas situaciones no se produzcan. Y esta prevención no puede estar únicamente enfocada a los jóvenes, debería tener en cuenta la formación a los padres como parte del engranaje. Cada familia es un mundo y las relaciones que hay dentro de ella son distintas pero sí que existen situaciones comunes que pueden ser objeto de abordaje. En el caso que nos ocupa no solo se trataría de aportar herramientas educativas para trabajar el consumo de drogas, harían falta otras que tienen que ver con los estilos educativos de los padres, los límites, etc, saber identificar situaciones que puedan anteceder a este tipo de situaciones como estados de ánimos negativos habituales, tristeza, ansiedad, etc, que se han asociado a este tipo de consumos abusivos de alcohol.

¿Leyes o educación para abordar el botellón?

Cualquier medida punitiva actual que busque acabar con el problema solo tapando el síntoma está abocada al éxito para la opinión pública pero al fracaso en cuanto a su pretendida función. Aunque se consiga que ningún comercio venda alcohol a menores, los menores encontrarán la manera de conseguirlo, ya sea a través de otro adulto o abriendo la bodega de casa.

Siempre que se prohíbe algo se produce un efecto llamada nada deseable. Sabiendo que no todos los adolescentes van a tener problemas con este tipo de consumo de alcohol ¿es realmente necesario endurecer las leyes? De nuevo, la solución a este problema lo tiene la educación por un lado, y los servicios sociales por otro. La educación puede ayudar a que los jóvenes tengan muchas más alternativas de ocio y que sepan como consumir alcohol sin riesgo si es lo que quieren hacer. Y los servicios sociales por su parte pueden prestar más atención a casos como el de esta chica y en prevenirlos.

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